Propósitos de Año Nuevo
Quiero que el nuevo año,
ahora, en esta noche que empieza,
viva en calma, en esperanza,
y se llene de vida.
Quiero que el nuevo año,
ahora, en esta noche que empieza,
viva en calma, en esperanza,
y se llene de vida.
…en sus voces, más en una sociedad como la actual, estos mensajes de paz, fraternidad, confianza, humildad, son necesarios…
Leer másEntonces, en aquella primera Navidad, el Todopoderoso se hace débil, necesitado, pobre. Ya no salva al hombre desde su capacidad, sino desde su absoluta entrega: Ecce hommo. Ahí lo tenéis.
Leer másNosotros nos hemos reunido en el rincón de este pequeño jardín. Como yo, ansiáis la verdad. Todos somos niños que lloramos a oscuras por nuestra Madre Eterna. Esta reunión nuestra, bajo estos árboles , será también creadora en nuestras vidas, continúa el poeta.
Leer másComienza el Adviento y es ese tiempo para ir preparándonos para esta fiesta, es cierto que los adornos nos lo van recordando, pero demos un paso más y retomemos, si estamos convencidos de lo que queremos celebrar, el verdadero sentido de la Navidad.
Leer másLa música, sin palabras, sabe nombrar lo que tantas veces no se sabe expresar. Y sin explicitar, tiene el enigmático poder de decir lo que está pasando.
Leer másSeamos profetas, portadores de la Buena Noticia, con palabras y obras, dejemos a Dios que sea el Rey de nuestra vida y compartamos el tesoro que hemos encontrado, para
Leer másEl Señor nos conoce y ha dejado todo a nuestra disposición para que podamos disfrutar, es nuestro rey- pastor que nos guía y aparece en cada momento de entrega.
Leer másCuando una elección cuesta, quizá la solución no sea la de saltar automáticamente a la otra. Puede que el problema no sean nuestras opciones por sí mismas, sino el modo en el que nos situarnos frente a ellas.
Leer másTenemos muy pendiente la tarea del reconocimiento del otro. Mientras no lo reconozcamos como hermano, como un “tú”, que junto con un “yo” que gracias a “Él”, forma un “nosotros”. Mientras no tengamos esto claro no habrá “nosotros”, y, por consiguiente, habremos comprobado que tampoco hay “yo”.
Leer más