Cultura

La Revolución del amor

Hace una semana, salía en la prensa, como toda una revolución, que: “Daddy Yankee, el rey del reggaetón, se retira de la música para dedicarse a Cristo”.

Me hacía gracia leer los titulares y escuchar la noticia. No sé si sorprendía que un reggetonero pudiera hablar de Dios, que un cristiano pudiera ser reggetonero o que según los titulares, pareciera como si el cantante cambiara su vocación. Después de  tanto revuelo, simplemente el mensaje del cantante había sido el siguiente: 

 «Cristo vive en mí y yo viviré para él. Éste es el final de un capítulo y el comienzo de un completamente nuevo. ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida? ¿Por qué el hijo del hombre vendrá con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno de acuerdo con lo que haya hecho. San Mateo 16:26-27. Amén». 

Fui hace unos años a un concierto suyo, y allí ya dejó un bonito mensaje en el que todos éramos hermanos, daba igual el lugar de procedencia e hijos de un mismo Padre. Habíamos recibido el don de la vida y que a pesar de las dificultades (y de fondo un video de los distintos países y sus problemas), éramos agentes de cambio. Con el amor y la hermandad podríamos cambiar el mundo (el video continuaba con imágenes de solidaridad). Un mensaje que para una cristiana eran palabras familiares, pero escucharlo de una persona tan influyente, que lo escuchaban tantos jóvenes, ejemplo para muchos y en un concierto de miles de personas, tendría bastante impacto. Para algunos, como ha ocurrido de nuevo, puede ser un escándalo, pero ya le paso a Jesús en su época que iba a contracorriente, pero sus mensajes de fe y esperanza llegaban y calaban en mucha gente que lo necesitaba y confiaba.

A demás del cantante de música urbana, este verano llegaba a nuestras redes sociales y a nuestros oídos un joven cantante español hasta entonces casi desconocido, Iñigo Quintero. Su canción  “Si no estás” revolucionaba las listas de Spotify, Tiktok , Istagram. Una canción que era un grito a la necesidad de encuentro, de amor, confianza, esperanza. Tras las puntuales entrevistas con el joven cantante y autor, conocíamos que esos versos en forma de conversación nacían de la necesidad de encuentro con…Dios. La canción ha seguido de moda llegando a ser número 1 en listas, siendo escuchada por miles personas.

Él ultimo cantante, que no los únicos, abanderado de la “revolución del amor” es el autor de canciones alegres, de letras bonitas llenas de amor, amor a la vida, a los amigos, a los encuentros, a la persona querida…Camilo. Desde sus inicios, el cantante colombiano plasma es sus canciones letras llenas de cariño, de búsqueda, de encuentro y felicidad. Pero no solo se quedan en el éxito de manera personal, sino que el cantante a través de sus redes sociales, sus conciertos trasmite de forma continua esta importancia de la unión con Dios o con los hermanos creando el grupo “La tribu” y provocando un cambio a través de la “Revolución del Amor”.

Todos estos cantantes, a demás de profesionales en lo suyo, están siendo testimonios de fe y amor. Son escuchados por miles de personas, sus canciones están de forma continua en radio y demás plataformas y son grandes influyentes. Dejando la fama a un lado y todo lo que supone ser números unos, tienen clara su misión y  reconocen que son meros transmisores de un mensaje que les viene dado, pero que en sus voces, más en una sociedad como la actual, estos mensajes de paz, fraternidad, confianza, humildad, son necesarios. Que seamos nosotros también capaces desde nuestra misión y nuestra “influencia” pertenecer a esa “Revolución del amor”.