Esperando al amor
El día que iba a morir, Pier Giorgio Frassati se alistó como soldado que marcha al frente de batalla.
Leer másEl día que iba a morir, Pier Giorgio Frassati se alistó como soldado que marcha al frente de batalla.
Leer másLa Pascua nos abre una nueva manera de entender la existencia. El Resucitado inaugura un modo diferente de entendernos a nosotros mismos y nuestra historia: El amor tiene la última palabra en medio de los vaivenes de las injusticias y el dolor.
Leer másEn los titulares de prensa han predominado dos palabras sobre el pontificado de Francisco: reforma y revolución. Palabras que se pronuncian con miedo o con esperanza, según quien las emplea.
Leer más¡Vaya Pascua estamos viviendo! Pareciera que la Resurrección no tiene demasiado que ver con nuestra cotidianidad, pero lo cierto es que la atraviesa con un hilo de sentido y amor.
Leer másEn este mundo bendecido y herido en el que vivimos, la sencillez y la profundidad no pasan por alto. Y si algo podemos señalar del Papa argentino es la calidad y hondura de palabras y encuentros.
Leer másEl fragor del momento nos ayuda a mantener viva la llama de la vida de Francisco, sus enseñanzas, sus palabras, su compartir fraterno, su modo sencillo de ser el Papa, su presencia humilde y cercana.
Leer másEl Papa creía en nosotros y eso era emocionante. Nos bancaba, como se diría en argentino castizo. Nos pedía hacer lío, poner patas arriba la Iglesia.
Leer másHa sido el papa de mi generación, el que nos ha acompañado en el camino de la maduración de nuestra fe, en estos años de preguntas e incertidumbres, de aprender a caer y levantarse, de entendernos como jóvenes cristianos en una sociedad que no siempre nos tiende la mano.
Leer másHoy debería decir que es un día triste, sin embargo, aquí tengo su autobiografía que me dice “esperanza”. Francisco se ha ido, pero su vida y su testimonio de fe ha quedado en todos nosotros, por lo que me hace sentir agradecida.
Leer másAunque el Papa aún no haya sido enterrado y estemos de luto oficial, no caben lágrimas ni lamentos; ni pésames ni desesperación ni angustia ni tristeza. Porque Francisco nos diría que no es momento, la Pascua, de estar avinagrados. Lo que prima ahora es estar anclados en la esperanza hasta el momento en el que recibamos con alegría a un nuevo pastor.
Leer más