¿Puedo subir a tu barca?
En la vigilia de oración del Congreso de Vocaciones ¿para quién soy?, presentaban a Jesús preguntando a Pedro ¿puedo subir en tu barca? Y esa misma pregunta me hacía a mí misma… ¿dejo a Jesús subir a mi barca?
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Leer másEn lo ordinario, el Señor está con nosotros y quiere que contemos con Él. Pone a nuestra disposición, en lo ordinario, momentos que nos parecen extraordinarios.
Leer másEn muchas ocasiones no atendemos la Palabra, solo la oímos de refilón, o incrédulos pensamos que no ocurrirá. En otras, no confiamos, dejando arrinconado al Espíritu sin ser conscientes que Dios está en nosotros.
Leer másMuchas veces en el camino cristiano hablamos de las renuncias, pero me gusta más pensar en positivo. Las elecciones que hacemos libremente para tomar un camino que nos lleve a hacer realidad eso que Dios ha soñado para cada uno de nosotros.
Leer más…la humillación que no se devuelve, el defecto que se tolera, la mala educación que a veces se ignora, el error que se subsana discretamente, el desprecio que toca pasar por alto, el cansancio que hay que sobrellevar, la incomprensión que hay que padecer sin hacerlo público ni echarlo en cara…
Leer másEl Adviento es la ventana de entrada a todo lo que está por venir, un tiempo que nos invita a prepararnos y poder ir descubriendo en cada momento y en cada encuentro al Señor.
Leer másEl Adviento nos lleva a una noche. En medio de la intemperie oscura de una noche cualquiera, Dios es “dado a luz” en la fragilidad. En Jesús, Dios ha decidido entrar en todas las noches, haciendo su morada en todos los miedos y hostilidades.
Leer másTodos los santos: todos estos hombres y mujeres a los que festejamos en la Asamblea del Cielo, gozando de la Felicidad Eterna, nos gritan en medio de nuestra desesperanza: ¡Eh! ¡Que no cunda el pánico! ¡Estamos aquí! Cuando nuestro propio llanto nos ahoga y lo que vivimos nos hace tambalear, ellos son la prueba de que: Es imposible para los hombres, pero no para Dios
Leer másNo hay amor y fidelidad sin la delicadeza de los encuentros, sin intimidad cuidada y dedicada. En nuestras relaciones encontramos lo que nos hace más felices y lo que más nos puede hacer sufrir
Leer másEs en lo escondido del corazón donde se libra la batalla en la que solo el amor y la libertad, −de la mano, porque no hay amor sin libertad ni libertad para otra cosa que no sea amar− pueden reconciliar ambos aspectos de nuestro discernir y nuestro actuar. Y solo Dios conoce esa antesala de nuestro proceder.
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