Ocupar la silla vacía
Este año comenzaba, para los amantes del género urbano, con un gran estreno: el nuevo disco de Bad Bunny. Unos lo aman, otros lo critican (sobre todo por sus letras), pero, sin duda su música está en todos lados. A demás de la mezcla de ritmos de sus canciones, bachata, bolero, salsa, música campesina puertorriqueña, así como reggaetón, y sonidos electrónicos contemporáneos, en honor a sus raíces, lo que más me gustó y me llamo la atención, fue la portada de su disco. Era algo muy sencillo, dos sillas de plástico colocadas en un césped con un fondo de palmeras. Me traía recuerdos de la infancia, pero también, recuerdos de diferentes países que había visitado. Era curioso como una simple imagen podía hacer que te identificaras con TU lugar, podría ser en España, Puerto Rico (de donde es el cantante), cualquier país latino, caribeño, incluso africano… un simple imagen que servía para unir.
Este año descubrí, que a la acción que hay detrás de esa imagen en Guinea se le llama “sentada”, es decir, reunirse con amigos, conocidos, vecinos para tratar algún tema, hablar de la vida. Esta sentada, implica coger una silla e incluirte en el grupo. Siempre hay espacio, todo el mundo tiene su sitio, e implica tiempo y una buena conversación.
En la mayoría de culturas se incluye alguna “sentada” para resolver conflictos, para celebrar, para hablar, para compartir con la idea de unir y fortalecer al grupo. Así mismo hizo Jesús, se rodeó de un grupo de amigos, discípulos y se encargaban de ir visitando y reuniéndose con diferentes personas para trasmitir y llegar a conocer la Verdad. Una unión de hermanos teniendo como centro a Dios.
El Papa Francisco, en una de sus audiencias de los sábados, nos recordaba: Para nosotros, la experiencia de la fe ha sido estimulada por el encuentro con personas que han sabido cambiar en la vida y han, por así decirlo, entrado en los sueños de Dios. Es feo dejar la silla vacía. Ese lugar es para mí. Cada uno puede decir: ‘Este es mi lugar’. Piensen cuál es la misión que Dios nos da. Finalizó, reclamando «una actitud valiente en la vida».
Y tú, ¿has dejado tu silla vacia? ¿cuál es tu lugar, tu misión? ¿qué personas has tenido y tienes sentadas a tu alrededor?
Belén Rodríguez
