Opinión

El valor dela educación

Desde que he llegado a la misión, una de mis funciones, dado que soy profesora, es acompañar a los jóvenes en el estudio. No sólo les ayudo en sus tareas, sino que también les explico aquello que no logran entender en clase. Y es así como, poco a poco, he ido descubriendo una realidad: las escuelas.

El estudio siempre ha sido muy importante para mí, ya que, desde pequeña me han inculcado que estudiar y formarme no sólo me permitiría ser una mujer independiente y tener un futuro, sino que, además, me ayudaría en el proceso de descubrir la verdad.

Muchas veces se cree que el valor de la educación está en lo tecnológico, en aplicar multitud de estrategias pedagógicas, de innovar. Sin embargo, el valor de la educación va más allá de todo esto. He conocido colegios que estaban en zonas que, para llegar a ellas, he tenido que ir en lancha por el río durante cuatro horas; y al entrar en el centro he visto que se usaban tablets. En principio podríamos decir… ¡qué buena noticia, se tiene acceso a la tecnología! Pero, yo me pregunto, ¿reside en la tecnología el valor de la educación?

He conocido a jóvenes que, estando en su último año académico no saben resolver ecuaciones de segundo grado o dudan en la fórmula del área de un cuadrado. Sin embargo, saben usar bien el ordenador, las tablets o el celular. Y, mal que nos pese, ante esto, sólo puedo afirmar que como docentes se ha fallado.

El valor de la educación nunca puede residir en lo tecnológico, sino en los conocimientos. Sin embargo, para ello, el profesor debe saber impartir su propia materia. He conocido profesores que estaban dando clase sin haber terminado la formación, docentes sin vocación, docentes que tienen un conocimiento muy limitado de la asignatura, y no se dan cuenta que esto a quien perjudica es a los alumnos.

Me indigna ver cómo las posibilidades de futuro de los jóvenes se ven frustradas porque no han sido bien educados en las escuelas, y eso hace que sus oportunidades no sean las mismas que para los chicos de ciudad. Ya que, ante un examen para obtener una beca universitaria, las opciones de conseguirla, son muy pequeñas. Sin embargo, lo peor de todo esto, es hacerles creer que sí las tienen, porque negar esto implicaría admitir los errores y la responsabilidad que tiene el sistema educativo.

Creo firmemente que la educación es uno de los pilares fundamentales de la sociedad, ya que es una forma que el ser humano tiene para adquirir no sólo unos conocimientos académicos, sino que, crece como persona, obtiene nuevos valores, y aprende a pensar.

Si como docentes no nos tomamos en serio nuestra labor educativa, en el fondo estamos contribuyendo a que los jóvenes no puedan optar a nuevas oportunidades para su futuro, y, por tanto, les fallamos porque no les estamos ayudando a volar.

Angela Burguet