Opinión

Tiempo para florecer

Ya huele a incienso y a azahar. Algunos pájaros cantan alegres con la llegada del clima cálido y otros huyen en busca de frío. El campo nos regala agradables olores y bonitos colores. Las calles y terrazas se llenan de gente buscando los rayos de sol. Los días se alargan dándonos más horas de luz y actividad. Es el momento de ir saliendo del recogimiento, del frio invierno para crear una nueva vida.

La naturaleza es sabia y se va adaptando a las circunstancias, pasando por diferentes procesos. Nos enseña que todo es cambiante, que se necesitan momentos de recogimiento, de introspección para dejar atrás lo viejo y eliminar aquello que ya no aporta. Se va trasformando y saca a relucir lo que ha protegido durante el frio invierno y muestra en primavera las maravillas que hay en ella. Creando una nueva vida y un entorno de luz.

Así Dios también nos dio a los  humanos esas habilidades de adaptación, cambio y crecimiento. Como la propia naturaleza, cada uno tiene sus cualidades y cada uno necesita su tiempo para florecer, para también hacer entornos agradables. Saber en qué estación nos encontramos nos permitirá usar las habilidades necesarias para adaptarnos y conocernos nos ayudará a saber hacia dónde crecer para mostrar nuestras maravillas. En este momento de cuaresma en el que nos encontramos, es una buena oportunidad para pasar por estos procesos a través del ayuno (eliminando lo que no aporta), limosna (dando lo mejor que tenemos), y oración (descubriendo en el recogimiento lo que Dios quiere para nosotros). Estamos en el tiempo para florecer.

Belén Rodríguez Román