Opinión

Mirar mejor

Qué duro puede ser levantarse una mañana y descubrir que has dejado de ver claro, que tu visión de la vida comienza a estar como una imagen desenfocada, que no ves igual si miras con un ojo o miras con otro, que por mucho esfuerzo que hagas no ves las cosas que te rodean de forma clara y correcta, confundes objetos, no te das cuenta de pequeños obstáculos que hay delante de ti y eso te hace sentir inseguridad.

Esto puede ocurrir físicamente y la solución más rápida es acudir a un especialista que te ayude a superar esta dificultad y a través de lentes externas te devuelva la seguridad que te da ver todo con claridad. La cuestión se hace más complicada cuando esta falta no es sólo física, o no tiene que ver con los ojos, sino con una mirada más profunda, la que necesitas para ver la vida, para enfocar tu existencia, para descubrir cuál es tu camino y cuya corrección no es tan rápida como graduarte unas gafas o colocarte unas lentillas, sino que es un trabajo más duro y que, aunque haya personas que puedan ayudarte, la única persona que debe corregir esa situación eres tú, mejor con ayuda, pero al fin y al cabo las decisiones son nada más que tuyas.

Ojalá esta situación se pudiera corregir con unas gafas, con unas lentes que permitieran ver la solución a las dificultades, las respuestas a las preguntas, el camino a seguir, las opciones a tomar, de forma rápida y eficaz, pero no es así, no hay tecla de ordenador, ni pantalla de móvil que pueda dar estas respuestas, ni siquiera la Inteligencia Artificial que ahora parece que puede contestarnos a todas las preguntas o hacernos todos los trabajos, da respuesta a esto. 

Puede que la falta de vista, la que nos permite ver con los ojos, nos ayude a ser conscientes de estas situaciones que tienen más que ver con lo profundo de nuestro ser, porque entendemos que cuando no vemos bien se crea cierta inseguridad y esta inseguridad es la que tenemos cuando se nos presentan situaciones difíciles de resolver, porque no las vemos claras. A todos, en algún momento de la vida, se nos plantean dudas, algunas muy sencillas y otras más complicadas, hay quien tiene la humildad de saber reconocer que necesita ayuda y busca quién pueda darle algunos consejos y otras personas, por miedo a que puedan pensar que son débiles o no saben, se empeñan en buscar soluciones en soledad y eso les impide encontrar la solución de una manera más rápida y fácil.

Hay que saber enfocar la mirada en la vida, de la misma manera que buscamos la corrección en nuestra visión, todos necesitamos ayuda para ese enfoque, no vivimos solos y siempre un punto de vista diferente nos ayuda a descubrir nuevas soluciones.


Macu Becerra Domínguez DMSF