Opinión

Los prejuicios

Estoy leyendo –en los ratos que puedo– un libro con muchos prejuicios. Lo sé, porque esos prejuicios de los que hablo no son los míos y chocan, a veces frontalmente, con muchas cosas que vivo día a día. Antes de leerlo, sospechaba que iba a suceder, aunque quizá pensé que en menor intensidad. Me está siendo muy fácil ver todos esos apriorismos de quien firma el libro, lo que me permite separar el grano de la paja y, en realidad, aprender muchísimo sobre todo lo que cuentan sus páginas.

Pero no importa ni qué libro es exactamente, ni quién lo escribe, ni cuál es su tema.Todo esto me ha llevado a pensar si yo sería capaz de identificar con tanta claridad los prejuicios en las cosas que escribo, o en las cosas que leo y encajan con mi visión de la realidad a la perfección.

Se trata, aunque a veces puede llegar a ser muy cansado, de practicar un sano escepticismo, poniendo en duda aquellas cosas que nos impacten mucho, ya sea positiva o negativamente, o bien que encajen como anillo al dedo en nuestra visión de la realidad y de ‘cómo son las cosas’. Así, estoy convencido, podremos llegar a ser personas más honestas. En primer lugar, al ser conscientes de nuestras propias inclinaciones lo que, inevitablemente, nos dará una cierta honestidad. En segundo lugar, al ser capaces de criticar aquello que hacen mal quienes opinan parecido a nosotros, saliéndonos así del pensamiento polarizador que se ha extendido como una maldita infección en nuestra sociedad. 

También es necesario admitir que esta actitud puede traer problemas cuando la practiquemos, porque empezaremos a ser tachados, en el mismo día, de esto y de lo otro. Así, uno se queda en tierra de nadie, o se asoma a mirar el horizonte sin darse cuenta de que le habían instalado en una trinchera, y en cuanto sobresale medio palmo la cabeza, le llueven obuses, balas y demás tipos de proyectiles de todos los calibres (dialécticos, digo). Claro, por no haberte quedado en tu sitio con los de tu tribu, donde te mandaban.

A ver cómo se sale de esto.

Asier Solana