Opinión

El sol del invierno

El sol del invierno tiene algo especial. Su brillo, su calor y lo que provoca en la naturaleza y en las personas lo hace único. 

Mientras que el ambiente es frío y seco, donde lo que más apetece es ir bien abrigados y buscar cobijo, los rayos de sol del invierno aportan calidez y bienestar.

Así también se puede observar en la naturaleza, los árboles están aún secos, sin hojas ni flores, pero esos rayos de luz, esos pequeños aportes de sol, permiten que vayan brotando las primeras hojas, unas hojas que son la esencia de lo que vendrá.

Es maravilloso ver como en días oscuros, siempre hay la posibilidad de luz, una luz que permite brotar y seguir creciendo. Ese sol es el Señor en nuestra vida, siempre está en un pequeño Sagrario, en el interior de nuestro ser, en una mano amiga, aportando paz y calma.

Es un brote de esperanza que nos da confianza y nos permite continuar y dar lo mejor de nosotros. Que busquemos eso sol y seamos también esos rayos de luz para los demás, que aportemos amor en medio de cualquier circunstancia, y creemos ambientes de luz y calor.

Belén Rodríguez