VIA CRUCIS LA LLAMA. Octava Estación.
Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén.
Imagen: Consuelo. Octava estación del Via Crucis. Fray Félix Hernández, OP. www.felixhernandez.com
Conocí hace muchos años a una persona que, ante una situación difícil, al haber perdido a su padre y estar pasando por una enfermedad que le quitó la vida poco después, en la celebración de despedida de su padre, regalaba, a todas las personas que llegaban a darle el pésame, una sonrisa como una flor que entregas a alguien que es especial para ti.
Jesús consuela a las mujeres por el dolor que sufren al verle pasar camino de la Cruz, es Él quien debería ser consolado, pero su gran compasión ante el sufrimiento de las otras personas hace que salga el consuelo desde el corazón.
Ser capaz de dejar a un lado el propio dolor para ser consuelo para otros es un gran valor, no es sólo compasión, sino generosidad y verdadera solidaridad, que son tres valores que hoy no están en alza en la sociedad de nuestro mundo.
Creemos que la pena es compasión, porque nos cuesta ver imágenes impactantes y de mucho dolor y se nos escapa una lágrima, o suspendemos actos sociales ante una situación dura y cercana, pero seguimos sentados cómodamente en el sillón viendo la noticia, nuestro corazón sigue moviéndose al mismo ritmo, ni nos paramos a pensar qué pasaría si hubiésemos sido protagonistas de esa noticia.
La generosidad conlleva dejar a un lado lo propio para ocuparnos de lo que les pasa a los otros, a pesar de que nuestro sufrimiento o nuestras situaciones también requieran de acompañamiento y de ayuda.
La solidaridad que la asociamos a momentos puntuales ante catástrofes o campañas que nos hacen caer en la cuenta de la suerte que tenemos de contar con lo necesario y más para poder vivir tranquilamente y cuando vemos las penurias que pasan otras personas pensamos en lo que yo puedo hacer colaborando, desde compartir, aunque sólo sea de lo que me sobra ya que pocas veces nos desprendemos de lo que tenemos y podemos necesitar, eso es la solidaridad.
Saber darse en cualquier situación es la entrega más dura a la vez que satisfactoria porque cuando te das de verdad tu corazón se hace más grande para hacer lugar a más personas y más amor.
Macu Becerra, DMSF
