VIA CRUCIS LA LLAMA. Décima Estación.
Jesús es despojado de sus vestiduras
Imagen: Despojado. Décima estación del Via Crucis. Fray Félix Hernández, OP. www.felixhernandez.com
Del Evangelio según San Juan
«Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: “No la rasguemos, sino echémosla a suerte, a ver a quién le toca”. Así se cumplió la Escritura: “Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica”. Esto hicieron los soldados»
Parece no ser suficiente, después de todo un camino de sufrimiento y dolor, llegar a este momento de cruz y ver como además, te humillan. Debajo de su hermosa túnica, sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo, Jesús tiene las heridas del camino, lleva clavada la traición de quién lo entrega, el malestar de quién se aprovecha de su vulnerabilidad, el golpe de quién ejerce superioridad, el dolor de un peso de cruz. ¿Cuántas veces habremos sentido el dolor en nuestra propia piel, nuestro cuerpo sufriente por la carga de enfermedades, preocupaciones, duelos, traiciones, rupturas, errores, incomprensiones, miedos? ¿Qué hacemos nosotros ante el dolor y la humillación a otros hermanos, a los que se les despoja de derechos y dignidad? Jesús representa a todosaquellos que sufren y son humillados.
Los soldados cogieron su ropa, arrancaron sus vestiduras, aquellas que estaban pegadas a las heridas de su piel y dejaron a Jesús completamente al desnudo. Ante esta situación, Jesús acepta y se libera. Aunque ve y vive la humillación, accede a quedarse expuesto ante la mirada de tantos, de quién lo sigue, quién lo insulta, y también de la mirada de amor del Padre. Se deshace de todo lo que le protege y se encuentra con Dios.
Dios nos quiere y nos cuida en los momentos de mayor vulnerabilidad. Expuestos y desnudos ante Él, reconocemos cómo somos, con nuestras heridas y nuestros dones. A pesar de las dificultades del camino, si nos despojamos de todas las falsas seguridades y buscamos la paz en el encuentro con Dios, Él nos revelará todo su amor y podremos seguir descubriendo el camino de la Verdad.
Belén Rodríguez
