Religión

La sencillez de las Marías

María es la nueva integrante de nuestra comunidad eclesial de base aquí en el barrio. Hace casi un año se ha bautizado con muchas ganas y hace unos pocos meses se ha confirmado, también, con mucha alegría y, como buena uruguaya, con mucha convicción. Ella y su familia trabajan vendiendo frutas y verduras, desde muy temprano, en diferentes ferias de nuestra zona. Es en este lugar de encuentros y pasos en que, además de ofrecer alimento, ofrece lo mejor que tiene.

En cada encuentro comunitario nos comenta lo difícil que es la vida para tanta gente. Ella, además de ofrecer fruta y verdura, ofrece el oído y el corazón a quien pasa. Muchas y muchos se quedan con ella para dejar entrar un poco de aire en ese cansancio o angustia que llevan. María, con su atención y delicadeza, abre un espacio en ella para otros. En el decir-se, en la escucha que se transforma en acogida, deja entrever eso que no es ella, pero que la hace disponerse ante el dolor de los demás de otra manera.

Su escucha comprometida se abre para que aparezca el Dios de la esperanza, ese que hace un tiempo le cambió la vida. María ha sentido que Dios le ha abrazado, y por eso, ella también puede abrazar a otros y otras, sobre todo a quienes más sufren y lo pasan peor. “Doy gracias a Dios porque puedo ayudar en algo” suele comentar. En su sencillez reconoce que lo suyo le viene dado por ese Otro que también le ayudó.  

“El Señor está contigo” le dice Gabriel a María, la de Nazaret, la Inmaculada. Esta certeza, en la vida de nuestras dos Marías les ha permitido traslucir a Dios y llevarlo a dónde pocos creerían que podría llegar. La Inmaculada nos recuerda que Dios abraza toda nuestra humanidad y en ella, Dios quiere hacer su alianza con nosotros.

En la palabra de nuestras dos Marías, Dios ha amplificado su Palabra, a través de la sencillez. El adviento nos vuelve a ofrecer la oportunidad de abrazar con Dios eso que somos, y de ofrecerlo a los demás, en la sencillez humilde de nuestra verdad. Que nuestras Marías nos sigan animando a la libertad y a llevar a Dios a todas partes. Ferias y mercados incluidos.

fr. Ignacio Castro Ortega op