Perfiles

Perfiles: Raquel Amat

Raquel Amat (Valencia, 1990) es actriz y cantante, centrada en el teatro musical. Estudió en el colegio San Vicente Ferrer Dominicos de Valencia y ha crecido en ámbitos de fe de jóvenes dominicos como el Movimiento Juvenil Dominicano. Estudió Psicología aunque posteriormente realizó sus estudios de teatro musical y de técnica vocal de canto moderno.

Ha participado en dos ocasiones el festival de teatro Russafa Escénica con “Ser o no ser” y “El nacimiento de Venus”, ha trabajado como actriz presentadora en el festival internacional “Cinemajove”, ha representado por cuarta temporada el musical “Rocky Horror Show” en la Sala Off y en la actualidad se encuentra trabajando en el teatro Flumen en el musical “Pegados” y en “Regreso a los 80”. Ha sido parte también del grupo musical “Divina`s Lyric Pop”. Trabaja también como coach vocal y profesora de teatro musical y canto coral. 

¿Qué se siente al subirse a un escenario? 

En el escenario siento una mezcla de nervios (de los buenos), adrenalina como en una montaña rusa, emociones varias y todo guiado por una concentración importantísima para sacar adelante la escena. Y bueno, los aplausos del público te hacen sentir un amor y un agradecimiento brutales. 

Un lugar en el mundo:

Uno de mis lugares favoritos es Londres. Una ciudad enorme, con zonas muy variadas y de colores diferentes, con gente de todo tipo. Con un toque friki para los fans, como yo, de Harry Potter o Sherlock Holmes, y por supuesto llena de teatros con los mejores musicales del mundo, ¿cómo no disfrutar de todo eso?. 

La última película o serie que has visto:

En esto soy poco original: “La casa del Dragón”. Una serie con un cuidado por los detalles que me ha sorprendido mucho, y con unas interpretaciones gigantes (gracias Paddy Considine). ¡Muy recomendada!

¿Cómo cuidas la voz?

Cuando tengo actuaciones es importante descansar bien, no beber alcohol, hidratarse mucho y vocalizar bien antes de las funciones. Si noto la voz afectada entonces sacamos el arsenal de mejunjes de jengibre, erísimo, tomillo o manzanilla amarga, y hago vahos con agua caliente para hidratar las cuerdas vocales.

Un autor de teatro o de teatro musical imprescindible para tí

Si pienso en autores contemporáneos de musical no aparece otro que Lin-Manuel Miranda. Autor de “Hamilton”, “In the Heights”, “Encanto»… Es un genio, capaz de hacer que te emociones con los padres fundadores de los Estados Unidos mientras cantan Hip Hop o R&B. Y de Bruno mejor ni hablamos. 

Un viaje soñado:

Me encantaria viajar a Japón. Mi lado otaku adolescente siempre ha querido viajar allí. 

¿Cómo preparas un personaje?

Lo más importante es ver en qué puedo conectar con él, tengo que partir de algo mío, algo en común. Además es importantísimo empatizar con él, incluso con los villanos. Nadie cree que es un villano, siempre tiene razones para ser como es. 

¿Obra favorita?

Aquí me pillas. ¡Hay tantas! “Jesucristo Superstar” es uno de los primeros musicales que vi y que me robaron el corazón. También “Los miserables», “Hamilton” o “Rent”. Pero es que el teatro musical en general me tiene conquistada.

¿Algún personaje que te gustaría interpretar? 

Así dejando volar la imaginación… me encantaría Elphaba de “Wicked», Verónica Sawyer de “Heathers” o la mítica Sally Bowles de “Cabaret”. 

¿Qué da al mundo el teatro?

No se dónde leí que una obra de teatro es como un sueño compartido entre actores, técnicos y otros profesionales con el público que acude a ver la función. Es un momento único, irrepetible, porque ninguna función es igual que la anterior. Y a quien no le gusta soñar. Y soñar no es olvidarse de los problemas sin más, sino también reflexionar acerca de todo, de cómo las cosas pueden cambiar y de cómo hacer un mundo mejor. 

¿Qué música sueles escuchar?

Obviamente mi Spotify está lleno de musicales pero, por variar un poquito, me encantan “La casa Azul”, “Lady Gaga”, “Rigoberta Bandini”, “Maneskin” o “Nathy Peluso”.

¿Tiene algo que ver Dios y el teatro? 

Para mi muchísimo. Porque el teatro es sin duda mi vocación, y desde siempre la he vivido como una llamada de Dios. Desde que mis padres me descubrieron “Jesucristo Superstar” o “Godspell” que sentí como a través de la música o del teatro/cine se puede intentar conocer mejor a Dios y a los hombres y mujeres y también a nosotros mismos. Se puede también predicar el amor, la justicia, la libertad… El arte desde luego nos conecta con Dios. 

¿Algún proyecto en marcha? Este “mundillo” es complicado. A veces hay muchos proyectos y a veces nada, hay que estar en constante búsqueda de proyectos y estudiando para crecer día a día pero sin perder el foco en el momento presente, porque sino se deja de disfrutar de las funciones. Así que ahora trabajando en el teatro Flumen hasta Enero, después confiando en que algún proyecto saldrá.