Cultura

Recomendaciones de Verano. Músicas para el Espíritu

Una tarde escuchando música puede ser una de las formas más agradables de descansar en el tiempo del verano. Si además es una música de las que hace ensanchar el espíritu, más aún. San Agustín era el que decía que el que canta, ora dos veces. Van aquí tres propuestas musicales, tres compositores para ensanchar el espíritu y descansar en el tiempo del verano. Es fácil encontrar sus piezas en plataformas de internet como YouTube o en aplicaciones musicales como Spotify. Disfruten.

Arvo Part (1935) es un compositor estonio nacionalizado austríaco de música sacra, ampliamente reconocido como uno de los mayores compositores de música clásica contemporánea desde fines del siglo XX. Realizó un interesantísimo tránsito estilístico desde 1960 cuando abandonó el serialismo hacia la música litúrgica, influido por su conversión a la Iglesia ortodoxa rusa. Con la creación del estilo tintinnabuli, inició en 1976 un segundo período creativo que lo posicionó como pionero y máximo referente del minimalismo sacro. Su obra incluye trabajos de música instrumental (Tabula Rasa, Fratres, Cantus in Memoriam Benjamin Britten, Spiegel im Spiegel) y de música sinfónica coral (Berliner Messe, Passio Domini Nostri Jesu Christi Secundum Joannem, Te Deum). También ha compuesto cuatro sinfonías y numerosas piezas para coro a cappella.

John Tavener (1944-2013) fue un compositor inglés, conocido por su amplia producción de obras religiosas corales. Se dió a conocer para el gran público en 1968 por su cantata dramática La ballena, basada en el Libro de Jonás del Antiguo Testamento. En 1977, se convirtió a la Iglesia ortodoxa rusa, siendo su teología y su tradición litúrgica una de las más importantes influencias de su obra. Tavener se interesó particularmente por el misticismo, estudiando y musicalizando los escritos de Padres de la Iglesia como San Juan Crisóstomo. Una de las obras más populares y programadas del repertorio de Tavener es su breve composición coral en cuatro partes sobre el poema El cordero de William Blake. Otros trabajos importantes posteriores son: The Akathist of Thanksgiving ( escrito en 1987 en conmemoración del milenario de la Iglesia Ortodoxa Rusa); El velo protector o Song for Athene. En 2003, compuso una obra excepcionalmente extensa, The Veil of the Temple, la cual se inspira en textos de diferentes religiones. Requiere para su interpretación el concurso de cuatro coros, varias orquestas y solistas y su duración alcanza las siete horas.

Mientras que las primeras composiciones de Tavener se encuentran influenciadas por la obra de Ígor Stravinski y de Olivier Messiaen, su música posterior utiliza un amplio registro musical y es habitualmente diatónicamente tonal. Algunos críticos han visto similitudes entre su obra y los trabajos de Arvo Pärt, desde su tradición religiosa común hasta detalles técnicos de la longitud de las frases, diatonismo y sus coloristas efectos de percusión. Aunque en la prensa británica se comentó en sus últimos años de vida si Tavener podría haber abandonado la Iglesia ortodoxa para explorar otras tradiciones religiosas, como el Hinduismo, el Islam, o las enseñanzas del místico Frithjof Schuon, el propio Tavener afirmó antes de su muerte que seguía considerándose «esencialmente ortodoxo». 

Eriks Essenvalds (1977) es un compositor letón de música coral, de los más interpretados en todas las salas de conciertos del mundo. Estudió en la Academia Letona de Música, fue miembro del Coro Estatal Letón, ocupó el puesto de Fellow Commoner en Artes Creativas en el Trinity College de la Universidad de Cambridge y en la actualidad dirige el Departamento de Composición de la Academia Letona de Música. Fue condecorado por su país natal por sus servicios a la música. Vive cerca de Riga, está casado y tiene cuatro hijos.

Se destaca por la amplia gama de sus composiciones, que abarcan desde la ópera, la obra coral y orquestal a gran escala, hasta las canciones más íntimas y las obras corales más cortas. Como cantante que también es, escribe con gran sensibilidad y conciencia de cómo usar las voces para transmitir sutilezas agudas de la expresión. Es conocido por su referencia preciosista e imaginativa a la naturaleza y al folclore. Escribe de manera más efectiva que la escritura orquestal, aunque no menos sutil y colorida, con un lenguaje fácilmente asimilable, decididamente tonal y fuertemente expresivo. Entre sus obras destacan  There Will Come Soft Rains, St Luke Passion Sacred Works, Northern Lights, At the Foot of the Sky, Passion & Resurrection, O Salutaris, The Doors of Heaven o Translations, aunque aquí les comentaremos dos que son consideradas como muy paradigmáticas de su estilo, que es capaz de combinar las formas más clásicas y tradicionales, con giros de contemporaneidad efectista o atonal, dentro de las mismas piezas.

«Una Gota en el Océano» la compuso en memoria de la Madre Teresa, y comienza con la que era su oración favorita, la oración de san Francisco «Señor, hazme un instrumento de tu paz». Es una pieza que comienza con una unicidad clásica de canto de las sopranos, para, de pronto, irrumpir en algo extraño, como si ocurriera a lo lejos, que comienza a romper la armonía. Se empiezan a escuchar silbidos, extrañas respiraciones y los tenores y bajos empiezan a gritar cosas. La idea subyacente es la experiencia de oración y de vida de la Madre Teresa, que convivió durante largos años, con la duda, el miedo y el dolor del alma. Los gritos y los extraños ruidos son la imagen de aquello contra lo que ella luchaba en la oración. Así que mientras se canta «donde hay miseria, que haya esperanza», gritan «miseria» o «dolor», «desesperación», «odio». Logra reproducir la hondura de la lucha espiritual: una frágil melodía y a su alrededor fuerzas aterradoras que la amenazan. Todo explota en un momento ruidoso y caótico, y luego todo es reemplazado por la misma melodía que estaba oscurecida al principio, que regresa completamente transformada y con una nueva letra, que reproduce el dicho más famoso de la Madre Teresa: «Mi trabajo no es más que una gota en el océano, pero si no pusiera esa gota en el océano, el océano tendría una gota menos». 

«Pasión y Resurrección», es una pieza que logra mezclar la más hermosa altura de la música clásica con las más contemporáneas disonancias tan propias del siglo XX y de la música soviética. Nacido bajo la ocupación soviética, a Essenvalds le marcó profundamente su niñez la liberación nacional tras la caída del Muro de Berlín y el desmembramiento soviético, pues supuso para él también descubrir la dimensión religiosa. En Letonia hasta su liberación de los soviéticos, la religión estaba prohibida, por lo que no fué hasta sus 14 años que descubrió la fe de la mano de la libertad. ‘Pasión y Resurrección’ narra el misterio central de la vida de Cristo desde la perspectiva de María Magdalena… como paradigma de los creyentes. Ella va observando cómo se desarrollan los acontecimientos mientras no deja de poder pensar que es todo por su culpa, que por haber pecado, él va a ser crucificado. El misterio central del cristianismo, en música contemporánea. La redención de Cristo por la Cruz.

Fray Vicente Niño Orti, OP