Sabios en la plenitud de la Vida
El otro día fuimos a la enfermería de los frailes de la Virgen del Camino a entrevistar a los misioneros, y además de su testimonio, me gustó mucho su forma de estar:
- La amabilidad y la acogida: es verdad que ellos saben mucho de salir al encuentro del otro, de poner primero al otro. Así que, desde el abrazo, las palabras o la sonrisa, nos hicieron sentirnos como en casa.
- Las cosas bien hechas: les habíamos mandado las preguntas que íbamos a hacerles y además de pensar las respuestas, algunos las llevaron impresas, y hasta subrayadas. ¡Qué primorosos!
- El amor a la gente: hablan con un cariño de la gente con la que han compartido la vida, que contagian amor, paz y alegría.
- La humildad: muchos han hecho grandes cosas, pero al hablar de sus mejores experiencias hablan más de lo que han aprendido de otros que de lo que ellos han hecho.
- El uso de las palabras: no utilizan palabras vacías, sino llenas de sentido, dicen lo que quieren decir y de la mejor manera que saben decirlas.
- Confianza en Dios: unos lo llamaban Amigo, otros el Padre que les ha enviado a la misión de predicar su evangelio.
- Sus consejos a los que van a la misión: preparar el corazón, la humildad, el servicio…para ser testigos del Evangelio.
- Agradecimiento: en la entrevista acababan agradeciendo a los colaboradores de Misioneros Dominicos – Selvas Amazónicas su apoyo a la misión. Decía uno de ellos que han sido el alma para llevar a cabo su labor.
Así que gracias a estos misioneros de corazón, por estar y por transmitir tanto con el ejemplo.
Belén Sánchez, OP
