Mi particular homenaje al Doctor Angelicus: Tomás de Aquino y las redes sociales.
No soy tomista ni he estudiado en profundidad el pensamiento de Tomás de Aquino. Pero sirva esta pequeña entrada en la web como homenaje a quien ha sido la mejor y más alta encarnación del ideal de Santo Domingo de Guzmán a lo largo de los ochocientos siete años de historia de la Orden de Predicadores. Y lo hago -el homenaje- con motivo su triple Jubileo: 18 de julio de 2023, 700 años de su canonización; 7 de marzo de 2024, 750 aniversario de su fallecimiento; 2025, 800 años de su nacimiento (fecha poco precisa). Pues bien, para homenajear al Aquinate he decidido sacar a la luz algo que escribí hace bastante tiempo y que no había publicado en ningún sitio por aquello de que carece de rigor académico. No en vano soy de los que opina que escribir sobre Santo Tomás de Aquino, por poco que sea, siempre será un reto y un desafío para quien, como ya he adelantado, no lo ha estudiado en profundidad. Pero esta vez me he atrevido y aquí os dejo algo sobre Tomás de Aquino y las redes sociales.
¿Se imaginan a Santo Tomás de Aquino utilizando las redes sociales? Ante la pregunta que planteo he de decir que estaba absolutamente convencido de que sí: Tomás de Aquino no solo tendría redes sociales, sino que las utilizaría con frecuencia. Y es que un hombre que se adaptaba a los tiempos y que intelectualmente estaba más adelantado que su época, utilizaría estos medios de comunicación. Sin embargo, a medida que iba desempolvando los libros que tengo sobre el Aquinate, me iba percatando de que no. Tomás de Aquino parece ser que era una persona introvertida, meditabundo, contemplativo. Así pues, parece impropio de Tomás el andar buscando relaciones sociales superficiales como a veces puede suceder en estas nuevas formas de comunicación. Santo Tomás habría preferido afianzar el trato personal de tú a tú. El que más luz me ha dado sobre esto ha sido Chésterton. Sí, el gran escritor inglés le dedica una de sus obras a Santo Tomás y en ella nos dice que el de Aquino era una persona intensamente reservada; que su mente era grande y muy solitaria. Coincido con Chésterton en que Tomás de Aquino fue uno de esos hombres grandes que ocupan poco espacio. Por ello no tendría redes sociales. Porque un hombre como Tomás le dedicaría muy poco tiempo y espacio a esta forma de comunicación porque, quizá, vería que no podría realizar un pensamiento elaborado, profundo y con matices como podemos descubrir en su extensa obra. Ahora bien, que hayamos llegado a la conclusión de que Tomás de Aquino por su personalidad, forma de ser y entender la vida –si viviera en nuestra época- no tendría ni utilizaría las redes sociales, eso no significa que no podamos hacer una mínima exposición sobre las redes sociales a la luz de la reflexión que nos ha dejado el santo dominico. Miren, hay un refrán que dice que «del gocho se aprovechan hasta los andares». Pues bien, un hermano de mi Orden opina que «Santo Tomás es como los gochos: todo se puede aprovechar». Y en esta cuestión no va a ser menos. Por lo tanto, les propongo que nos acerquemos a la red social Twitter. Lo sé, seguramente estarán pensado que se trata de una de las más clásicas, si no de las más antiguas. O en palabras de mis alumnos de Bachillerato: «las redes sociales de mis abuelos» o, «los dinosaurios de las redes sociales». Y puede que tengan razón, pero lo cierto es que no deja de ser una red social. Y a decir verdad poco podemos decir, a la luz de Tomás de Aquino, de la red social «Tik Tok», por poner un ejemplo. Así pues, vamos con Twitter.
Creo que fue Cervantes el que dijo aquello de que «cortas sentencias vienen de larga experiencia». Si lo pensamos bien los que ya peinamos canas hemos crecido en una cultura del discurso y quizá hemos echado en el olvido la cultura del relato. Ante esto, la Red nos proporciona este instrumento: Twitter. Esta red social sabemos que nos permite enviar mensajes de texto plano de corta longitud con un máximo de 140 caracteres. Quien redacta un twitt ha de ser preciso, esencial; ir al grano y no perderse en lo artificial. Esto requiere un trabajo importante y profundo sobre la lengua y sobre su capacidad comunicativa.
Este estilo literario twitts lleva en la tradición cristiana, podríamos decir, casi desde sus comienzos. Sí, aunque parezca cosa imposible o que lo esté caricaturizando, estos «gorjeos» o «trinos» -posibles términos estos para traducir del inglés la palabra twitts– aparecen en el libro bíblico de los Salmos o en el de los Proverbios. Y qué decir de las Bienaventuranzas. Pero también un grande de la literatura castellana como es San Juan de la Cruz nos ha dejado una joya literaria con su pequeña obra «Dichos de luz y amor». En esta obra podemos encontrar frases cortas a modo de un twitts. Frases tales como «el más puro padecer trae y acarrea más puro entender». «Hable poco, y en cosas que no es preguntado no se meta». «No contradiga. En ninguna manera hable palabras que no vayan limpias». «Quien se queja o murmura no es perfecto ni aun siendo buen cristiano».
Pues bien, ¿Creen ustedes que sería posible hacer esto con la reflexión de Tomás de Aquino? Es decir, ¿podríamos tener una especie de original y sugerente «perfil de twitter» del Doctor Angélico? No podemos olvidar que Tomás de Aquino fue un autor más bien extenso. Sin embargo, desde mi humilde opinión, la respuesta en esta ocasión es afirmativa. Sí, porque es posible entresacar de las obras de Santo Tomás citas breves -una frase, dos, un párrafo a lo sumo- con los que ilustrar cuestiones de interés actual y perenne. En definitiva, podemos obtener verdaderas píldoras de sabiduría de 140 caracteres. Por ello, les dejo a continuación algunos de esos posibles «twitts» que vamos a denominar, de «inspiración tomista»:
«Las palabras escuchadas abren el silencio del corazón». «Dios está más allá de todo lenguaje». «En todo el mundo no existe nada que sea malo de forma total». «Para que uno se deleite, no se requiere que consiga todo lo que desea, sino que se deleite en cada una de las cosas que consigue». «Más graves que los pecados de la carne son los pecados del espíritu». «Algunos sienten soberbia hasta de su humildad». «Si el ser humano no hace lo que por sí mismo puede hacer y deja todo a la ayuda de Dios, entonces evidentemente tienta a Dios». «Cuando el sacerdote es bueno, toda la Iglesia resplandece; pero si es malo, toda la fe se debilita». «La paciencia protege del cansancio hasta el desfallecimiento que pueden producir los grandes proyectos». «Quien no tiene amor no es nada desde el punto de vista religioso». «Todo temor es causado por el amor, pues la causa del temor es el poder perder lo que amamos».
Lo que intento mostrar con estos twitts de inspiración tomista, es que la expresión sintética no está reñida ni en contra de la profundidad sino que, más bien, la puede fortalecer. Ahora bien, y como ya adelanté, siempre y cuando se realice con esmero y, sobre todo, con inteligencia. Ese esmero y esa inteligencia que caracteriza toda la obra de Tomás de Aquino. Por ello, esta manera de presentar el legado del Aquinate bien puede ser una especie de trampolín para interesarnos por la obra de Tomás de Aquino y dejarnos sorprender por una sabiduría que no nos va a dejar indiferentes. Sabiendo, claro está, que Santo Tomás no sería un streamer. Y a decir verdad tampoco tendría porqué serlo. Pero hay que reconocer que el de Aquino ha sido, es y seguramente seguirá siendo todo un influencer.
Fr. Ángel Fariña, OP
