¿Qué nos enseñan los más empobrecidos?
Entendemos como empobrecidos, aquellas personas que no tienen los suficiente para vivir, o mejor dicho aquellas a los que le hemos quitado lo que les pertenece por el egoísmo humano. Muchas veces pensamos que ser pobre es no tener las necesidades materiales cubiertas, pero la pobreza abarca muchas más cosas. Por eso muchas veces nos cuesta entenderles y nos preguntamos ¿por qué no salen de la pobreza?
En los encuentros de voluntariado siempre les recomendamos que vean la charla TED ¿Qué tienen los pobres en la cabeza? https://www.youtube.com/watch?v=4JDu69Jy41Y
A mí particularmente me viene muchas veces a la mente este video, cuando estamos en la misión y los lunes o viernes apenas vienen los niños a refuerzo escolar, o si llueve no aparece la gente. Cuando veo familias muy numerosas, reacciones violentas, adicciones o embarazos precoces. Cuando observo sus casas hechas con retales y su móvil o su coche de última generación al lado. Es muy fácil juzgar y muy difícil estar en su piel.
También vemos muchas cosas buenas:
• En el momento que reciben un poco de cariño lo multiplican por mil, es increíble de lo que es capaz el Amor.
• Su gran generosidad, lo que tienen te lo dan, y hay que aprender a aceptarlo. Este verano una niña llegó el último día de la misión y nos dijo que no había podido comprarnos un regalo, pero que su mamá le había dado dinero para invitarnos a desayunar. Teníamos ganas de decirle que no hacía falta, pero igual que a mí me gusta compartir, a ellos también. Nos comimos las empanadas, el mondongo y el refresco saboreándolas como el mayor manjar, como si nos hubieran hecho el mejor regalo del mundo, el de compartir.
• No deja de sorprenderme su capacidad de resiliencia, de sobreponerse a los problemas, ya sea una inundación, el abandono familiar, la muerte prematura de alguno de sus parientes…
• Su confianza en Dios y en la comunidad, ese convencimiento que unidos lo conseguirán, es muy bonito ver cómo se apoyan unos a otros en el cuidado de los hijos y los vecinos, buscando el bien común.
Sí, tenemos muchas cosas que aprender de los más empobrecidos del planeta, “Felices los de espíritu pobre porque de ellos es el Reino de los cielos”.
Belén Sánchez
