Opinión

Diseñados para la Vida

La desgracia que ha acechado esta semana Turquía y Siria nos ha dejado sobrecogidos. Miles de personas desaparecidas y tantas fallecidas que nos llena de tristeza y desolación.

Pero en toda esta vorágine de destrucción y muerte también nos llega la vida. La vida en forma de solidaridad y entrega en la recogida de alimentos, ropa de abrigo, mantas que se envían desde diferentes puntos del mundo. La vida dada por cantidad de profesionales, bomberos, militares, voluntarios equipados que, sin pensarlo dos veces, se marchan a miles de kilómetros para salvar vidas. La vida reconocida en tantos religiosos y profesionales de oenegés que desde el origen hacen visible la realidad y, trabajan (desde mucho antes del terremoto) por aquellos que más sufren. La vida llamada en muchos casos “milagros”, cuando nacen nuevas vidas bajo los escombros. La vida de tantas personas que aguantaron el peso de las ruinas, el hambre, la sed, el frio.

La naturaleza del ser humano, aunque en ocasiones algunos se empeñen en lo contrario, es vivir. El cuerpo humano está diseñado para sobrevivir, para luchar y conseguir seguir con vida a pesar de las dificultades. Y al ser seres sociales, nos mueve de forma casi instintiva a que nuestros iguales, nuestros pueblos, nuestra sociedad, también vivan. Nos toca valorar la vida y cuidar la de tantas personas que han sufrido esta desgracia (y tantas otras) como hermanos que son.

Por todas esas personas que nos han dado lecciones de vida dentro de toda esta catástrofe.

Belén Rodríguez Román.