Cultura

Entrega y esperanza frente al coronavirus

Sarah es una joven que encuentra trabajo en una residencia de ancianos de Liverpool. Con paciencia, esfuerzo y cariño se gana poco a poco la confianza de residentes y compañeros. Cuando parece que ha descubierto su vocación, de repente llega la pandemia de la Covid-19.

Help es una sencilla y brillante producción británica para la pequeña pantalla, dirigida por Marc Munden, que explora el drama del abandono que sufrieron las residencias durante la pandemia. La película consta de dos partes claramente diferenciadas: los primeros pasos de la protagonista en la residencia, en la que entabla una gran amistad con Tony, un joven residente con principios de alzhéimer, y una segunda parte que muestra el cambio que supone la irrupción del coronavirus, en la que podemos ver a una Sarah desbordada ante una situación insoportable física y emocionalmente.

A nivel artístico destacan el guion de Jack Thorne y las magistrales interpretaciones de Jodie Comer (Sarah) y Stephen Graham (Tony), en las que se percibe la excepcional química entre ambos. La fotografía está muy lograda: con primeros planos y poca profundidad de campo, consigue resaltar los sentimientos de los personajes y la sensación de ansiedad.

Help es un drama duro y enternecedor, pero también es una denuncia. Con un mensaje directo y crudo narra cómo, durante la crisis sanitaria, tanto los gobiernos como la sociedad relegaron a los ancianos al último lugar, etiquetándolos como descartables. En medio de toda esa crueldad, Sarah representa la empatía, el cariño, la esperanza, el cuidado del enfermo, el inconformismo ante las injusticias, el sacrificio y la entrega por el prójimo. Estamos ante una película valiente que, a pesar de ahondar en una situación pesimista, deja un mensaje esperanzador.

  • 2021
  • Marc Munden