Los cristianos de Tierra Santa
En los días de Semana Santa, mi corazón siempre trae a la memoria y a la oración a los cristianos de Tierra Santa. Y más aún si cabe en este año, en el que se encuentran en medio de una terrible guerra entre israelís y palestinos, que muy a su pesar, no hace sino continuar dejando a la comunidad cristiana de Tierra Santa en medio de los dos bandos y sus crueldades, sufriendo como víctimas colaterales los desmanes de los combatientes.
Para los israelís, no son de los suyos. Para los palestinos, tampoco. Y ponerse a graduar quién es más cruel, quién menos, quién empezó, quién continuó, cuándo fue, por qué hicieron lo que hicieron, etc., etc., cuando eres víctima de unos y de otros, no tiene demasiado sentido.
“Después de esta guerra, muchos cristianos en Israel, Cisjordania o Gaza se irán. Especialmente en la Franja, donde viven unos 1.100 cristianos. Cuando acabe la guerra, no quedará ninguno”, aseguraba el pasado octubre a un medio español, El Confidencial, Yusef Daher, secretario ejecutivo del Jerusalem Inter-Church Centre (JIC).
Si ya de por sí antes de esta nueva guerra la vida de los cristianos en Tierra Santa era complicada, con presiones por los judíos más ortodoxos tanto como por los musulmanes más intransigentes, y su número se iba reduciendo con voluntarios exilios y a veces forzadas marchas, cabe pensar si con este nuevo mazazo en la tierra que vio nacer y ser caminada por el Señor Jesús, que acogió las primeras comunidades cristianas y los primeros mártires, cabe pensar si no será el golpe definitivo al cristianismo allí.
Quedarán instituciones y un reducto vinculado a los lugares sagrados de Tierra Santa, pero no es descabellado pensar que las comunidades de fieles más sencillas, que tratan de seguir a Jesucristo en medio de una vida diaria complicada, peligren en su misma existencia.
En 2022, en entrevista para El Debate de José María Sánchez Galera a la diplomática palestina cristiana Randa Hasfura, esta decía: “(Actualmente hay en Israel) 200.000 cristianos que son todos palestinos, algunos viven en la parte de Israel y son tratados como ciudadanos de segunda categoría por ser palestinos. La principal comunidad cristiana de Tierra Santa está compuesta por ortodoxos griegos, seguidos de melquitas (es decir, católicos griegos). Los católicos romanos de tradición litúrgica latina representan a unas 20.000 personas entre Nazaret, Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este”. Un 2% de la población, decía que eran. No sé si dos años después esos datos podrían repetirse, pero intuyo que no.
El Papa, en herencia recibida de sus antecesores y tradición de la Iglesia, nos recuerda especialmente en este Jueves y Viernes Santo orar por los cristianos de Tierra Santa y anima a que puedan hacerse colectas especiales que les lleguen para tratar de ayudarles también materialmente a aquellas comunidades a poder existir. Hagamos todo lo posible para que los cristianos permanezcan en su tierra y de esta forma preservar la presencia cristiana en Tierra Santa. Oremos y recordemos con afecto y cariño a nuestros hermanos de allí.
Fray Vicente Niño Orti, OP
