Opinión

Miedo a decir las cosas

Últimamente parece que decir a alguien cosas que puede hacer mejor, no está bien visto: porque se lo puede tomar mal, porque no sé cómo decírselo, porque ella es feliz así y no va a cambiar… las excusas son variadas, pero entonces… ¿vais a dejar que siga equivocándose siempre y que no aprenda de sus errores?

Por supuesto que hay que decir las cosas que la gente hace bien, pero las que más ayudan a crecer son las críticas constructivas que te hacen sacar lo mejor de ti misma, aprender y mejorar. Me viene a la mente la frase de Santa Catalina de Siena: “¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas porque, por haber callado, el mundo está podrido!”.  

En el evangelio de Mateo podemos leer «Si tu hermano se equivoca vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.” El silencio nos hace cómplice de las injusticias y nos niega al amor. No somos perfectos, así que siempre tenemos algo que mejorar. Piensa alguna vez que alguien te ha dicho, te estas equivocando… tal vez en el momento de escucharlo no te ha hecho mucha gracia, pero seguro que te ha abierto los ojos y te ha hecho pensar. La posibilidad de cambiar la tenemos cada uno en nuestras manos.

¿Cuántas veces has pensado, si le dijera a tal persona esto, le iría mejor en la vida? Dale la oportunidad de cambiar, díselo, confiando en que lo haces por su bien. Eso sí, busca el momento y el lugar adecuado, y seguro que Dios te ilumina y acompaña. ¡Suerte! Y que viva la corrección fraterna, somos hermanos, y los hermanos siempre quieren lo mejor para los suyos.

Belén Sánchez