¿Sí es sí?
Últimamente observo que mucha gente adquiere compromisos sin pensar en las consecuencias que conllevan: la renuncia que haces a otras cosas al elegir una, la gente que hay implicada, el tiempo que requiere antes, durante y después, el esfuerzo personal o económico… y como consecuencia de esto, lo que al principio era sí, luego es no. También hay personas que dicen que no y luego ahí están. Y otras que intentan estar en todo, pero al final están en todo a medias.
Tal vez sea cuestión de prioridades o falta de reflexión, pero me preocupa, porque creo que el problema va más allá, estamos perdiendo el sentido.
¿Qué hace arder nuestro corazón? Cuando lo descubramos, seguro que damos lo mejor que tenemos y seremos felices caminando hacia ello, sí será ¡sí!; pero mientras no lo descubramos, seguiremos “poniendo la mano en el arado y mirando hacia atrás”.
Últimamente, ¿cuántas veces he dicho que sí y luego ha sido qué no?, ¿por qué?
Belén Sánchez
