Religión

Especial Semana Santa: Lunes Santo. Comienza la Pasión.

La pasión ya se ve en las calles de muchas ciudades. A veces parece que la pasión fuese entendida como una reacción intensa de entusiasmo o deseo por ver un paso, trono, “mi Cristo”, “mi Virgen”, más que lo que realmente significa esta Pasión de Jesús.

La Pasión que celebramos en estos días también se puede vivir con entusiasmo y deseo pero sabiendo que es un camino duro. Que empieza en una cena de traición, pasa por la crucifixión y la muerte, pero que acabará con la ilusión en la Resurrección de Jesús.

Este Lunes Santo nos da los primeros aprendizajes de este camino: que hay que apasionarse en la entrega.

El evangelio de hoy refleja el pasaje de la Unción en Betania, en casa de María, Marta y Lázaro. Comienza diciéndonos “ …fue Jesús a Betania. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una fibra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.“ Jesús va hacia una casa llena de servicio y entrega, de amistad, y gracias a esos gestos “ la casa se llenó de la fragancia”.

Desde ahí es donde Jesús vive este camino, desde la entrega desinteresada. Habrá tentaciones y dificultades, como la que le dice hoy Judas «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?», pero Jesús tiene clara su misión en la tierra.

No entra en los comentarios sino que le trasmite que su vida tiene un fin, pero que Dios permanecerá en la vida de tantos que se ponen al servicio. Jesús asume su muerte, el paso por el dolor, por la traición, pero sabe que en la entrega y el amor es donde se triunfa.

Aprendamos del testimonio de vida que Jesús nos dejó y convirtamos la pasión en vivir intensamente la entrega y el servicio al otro, de forma que todos podamos “llenarnos del perfume” del amor de Dios.

Belén Rodríguez Román