Perfiles

Perfiles: Salva Casaní

Salva Casaní (Valencia, 1991) es científico dedicado a la Biotecnología y Bioinformática, Doctor en Biotecnología, actualmente investiga en el laboratorio Bernstein del DFCI de la Universidad de Harvard en Boston, Estados Unidos, como biólogo computacional en el ámbito del estudio de claves genéticas para la investigación en la lucha contra el cáncer, trabajando en el desarrollo de herramientas bioinformáticas para la definición de circuitos reguladores transcripcionales en sarcomas. Estudió en el colegio San Vicente Ferrer de los dominicos de Valencia y estuvo vinculado a los grupos de Fe de jóvenes allí.

¿Son incompatibles la Ciencia y Dios? 

¡En ningún caso! Yo diría que son complementarias. 

Un lugar en el mundo: 

Ahora que estoy viviendo fuera, mi lugar en el mundo es Valencia. 

La última película o serie que has visto: 

La última película ha sido Kimi, y la serie estoy viendo “The white lotus” y “El Paciente” 

¿Su comida favorita? 

Creo que diría la paella, pero no por la comida en sí, sino por el concepto de comida social. Es una comida que se prepara y se disfruta en compañía de mucha gente. 

¿Es de vino o de cerveza? 

Sin duda soy de cerveza. De hecho, estoy aficionándome a hacer mi propia cerveza. 

¿Se llegará a curar el cáncer? 

Es difícil de saber. El cáncer engloba muchas enfermedades distintas, algunos tipos de cáncer tienen un índice de curación muy alto, otros conseguimos cronificarlos para que tengan un impacto mínimo en la vida del paciente.  

Al final, muchos tipos de cáncer surgen debido al envejecimiento y es, en cierto modo, inevitable que haya mecanismos celulares que fallen y deriven en estos crecimientos incontrolados. Hay otros tipos de cáncer que se producen durante el desarrollo embrionario y derivan en cáncer infantil, poco a poco conocemos mejor cuales son sus causas genéticas y epigenéticas. Se están haciendo muchos avances y hay terapias cada vez más prometedoras, la vida de los pacientes de cáncer ha aumentado mucho en los últimos 5 años.  

El último libro que ha leído 

El infinito en un junco, de Irene Vallejo. Y tengo ganas de empezar “Sin Energía” de Antonio Turiel. 

¿Cómo ve la sociedad de los Estados Unidos un valenciano? 

Pues, siendo sincero no es una sociedad que me atraiga. Una sociedad muy individualista, no llevamos muy bien la cultura de usar el coche para todo. Mi mujer y yo echamos de menos el poder bajar a dar una vuelta por la calle, parar en cualquier lugar a tomar algo, o tener a mano pequeños negocios. Tengo la sensación de que la felicidad está muy asociada a la cantidad de dinero del que uno dispone. Lo que si he de decir es que, desde el primer día, nos han acogido con los brazos abiertos. Ya tenemos una pequeña familia estadounidense. 

¿Escucha música habitualmente? 

Todos los días. Esta semana he estado escuchando mucho Colectivo Panamera. Me gusta descubrir álbumes nuevos, pero si no sé qué escuchar, siempre recurro a la Ley Innata, de Extremoduro.  

¿Alguna profesión o vocación frustrada en su vida? 

La panadería, tenemos una tradición familiar de más de 150 años, es un oficio precioso que me da mucha pena no poder continuar. 

¿Qué dice un científico sobre Dios en una sociedad en la que la ciencia es un nuevo Dios? 

No diría que la ciencia es un nuevo Dios, aunque sí que hay gente que inconscientemente puede tomarla como tal. Veo a la ciencia como la búsqueda de la verdad, de una forma racional y empírica. El sentimiento humano por Dios no es empírico, y no sé si lo llamaría racional, pero sí que complementa una necesidad espiritual que, en mayor o menor medida, todos tenemos.  

Tengo la sensación de que vivimos cada vez en sociedades más individualistas, que tienden a polarizarse y a perder el equilibrio entre esas dos partes de nosotros. No me gusta cuando leo a alguien que “demuestra” la existencia de Dios a través de la ciencia, para mí no tiene sentido. Hay mucha gente en la Orden que ha tratado estos temas en profundidad, son temas complejos que yo aún estoy intentando comprender. 

¿Hay fuga de cerebros desde España a otros lugares? 

Pues eso pensaba, pero hace poco leí un artículo en el que se demostraba que España está en balance cero. Es decir, vienen tantos científicos como salen. De lo que me he dado cuenta al salir es de que tenemos mentes privilegiadas en nuestro país, pero la falta de recursos nos hace quedarnos muy atrás en investigación. 

¿Regresará a España? 

Seguro que sí, espero que en unos 4 o 5 años. 

¿Un viaje soñado? 

María y yo estamos continuamente soñando con viajes, nos encanta la naturaleza. Ahora que estamos aquí queremos visitar muchos parques naturales de USA. Pero tenemos un viaje pendiente que se vio interrumpido por la pandemia, ir a ver los parques naturales de la región de Sichuan en China. 

¿Un momento del día? 

Desde después de cenar hasta acostarme. María y yo nos tumbamos en el sofá para ver juntos series. Por muy mal que me vaya el día siempre me queda ese momento. 

¿Algún proyecto en marcha? 

Profesionales muchos, estoy en un campo que cambia continuamente y siempre estoy aprendiendo cosas nuevas. A nivel personal tengo una espinita clavada con no continuar en la tradición familiar, que es la panadería. Es un oficio que me gusta mucho, así que estoy continuamente molestando a mis padres para que me manden recetas que hacer en casa. Me encantaría hacer un libro de recetas con nuestra tradición. Mi madre dice que he tenido que marcharme para desarrollar mis dotes de panadero.