Gracias por tu Vida Papa Francisco
En esta semana de Pascua, el Papa Francisco pasa a la Vida con Dios después de un gran legado para la Iglesia Católica y el mundo en general. Gracias Francisco por iluminarnos y acercarnos al Evangelio con tus palabras y testimonio.
Nuestro Papa Francisco nos ha enseñado a caminar juntos, a ser Iglesia pobre para los pobres, Iglesia en salida y samaritana, prefiriendo una Iglesia herida que encerrada; una Iglesia capaz de incluir a todos, todos. Una Iglesia que pide perdón por sus errores y pecados e intenta restituir a las víctimas y tomar medidas con los causantes. Un Iglesia capaz de volver al Evangelio, confiando en Dios y trabajando por el Reino con esperanza y alegría.
Francisco ha alzado la voz ante las injusticias y la falta de amor; tanto en el cuidado de la Casa Común cuyas consecuencias siempre afectan más a los vulnerables; como en las guerras donde por la lucha de poderes de unos pocos, mueren inocentes y obligan a huir a muchas otras personas; también, la falta de humanidad y fraternidad en el trato a los migrantes a los que nos invitaba a acoger, proteger, promover e integrar.
Sin lugar a duda, una de las cosas más provocativas de Bergoglio han sido sus gestos: su lavatorio de pies en la cárcel, sus visitas a campos de refugiados o a las comunidades indígenas; o su oración en la pandemia recordándonos que todos estamos en la misma barca y que Dios nos acompaña siempre. Ser cristiano es anunciar a Cristo vivo con nuestra vida y Francisco lo ha hecho en numerosas ocasiones.
Un Papa que nos ha hablado mucho de la misericordia de Dios, siempre dispuesto a perdonarnos; somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón. El Papa ha sido muy crítico con la indiferencia ante quién sufre, la desigualdad y el no ponernos manos a la obra de la fraternidad. Nos ha animado a soñar a lo grande, a compartir y no poseer, a construir puentes y no muros. No se puede amar a Dios si no se ama al prójimo. El amor todo lo puede, no nos cansemos de hacer el bien.
Feliz encuentro con Dios Francisco, intentaremos hacer vida todo aquello que nos has enseñado, saldremos a compartir ese tesoro que es la fe. Rezamos por ti y porque el espíritu siga soplando para encarnar el Evangelio en todos los lugares, pero especialmente en las periferias. Gracias por tanto Pontífice.
Belén Sánchez, OP
