Estoy con ustedes, sufro por ustedes y con ustedes
Continuando con lo que expresaba Ricardo Aguadé OP en su entrada “Ucrania… y más”, seguimos en esa realidad interesada. Mientras las noticias que nos llegan están centradas en lo que ocurre en las grandes potencias como Rusia- Estados Unidos- China (venta de armamento para Ucrania desde Estados Unidos y Europa, Rusia aumentando su territorio como forma de amenaza, Estados Unidos destruyendo un globo Chino en teoría espía, todo muy de película pero real), los demás conflictos mundiales y la vida de millones de personas siguen quedando fuera.
Sin embargo, el Papa Francisco como representante de la Iglesia pero también como jefe del Estado Vaticano se está encargando en sus distintas visitas oficiales que los problemas reales, que el sufrimiento de tantísimas personas, que el hambre, la pobreza, la violencia, entren dentro de esa realidad mundial que hay que solucionar con urgencia.
Estamos acostumbrados a que las visitas oficiales entre los mandatarios de los diferentes países estén orientadas a conseguir acuerdos económicos, comerciales y donde ambos países ganen algo. Como cualquier visita oficial, las de Francisco tienen una intencionalidad pero tal vez algo diferente: visibilizar la realidad del país, buscar soluciones centrándose en las personas, acercarse a la gente sobre todo al que sufre y producir cambios sociales.
Esto es lo que ha ocurrido estos días en su visita a La República Democrática del Congo y a Sudán del sur. Países con un gran número de población y grandes recursos naturales, sin embargo la violencia, el hambre y las migraciones forzadas están causando grandes dificultades en sus ciudadanos. El Papa ha querido conocer estas realidades reuniéndose con los diferentes mandatarios y la Iglesia pero también y más importante, con su gente. Nos ha hecho visible también al mundo cuál es la realidad que se vive allí y lo primero al llegar a La República Democrática del Congo, un toque de atención a los países extranjeros con este discurso:
«Manos fuera de la República Democrática del Congo! ¡Manos fuera de África! Dejen de asfixiar a África. África no es una mina para explotar, ni para saquear. Que África sea protagonista de su propio destino. África es explotada, y esto es terrible. De hecho, después de la política, se desató un colonialismo económico igualmente esclavizante. Así, este país ampliamente saqueado no logra beneficiarse suficientemente de sus inmensos recursos. Se ha llegado a la paradoja de que los frutos de esta tierra la alejan de sus habitantes. El veneno de la codicia ha manchado de sangre sus diamantes«.
No podemos quedar indiferentes ante este mensaje de denuncia de explotación de recursos naturales por fuerzas extrajeras. Pero como también les decía a sus habitantes “ser protagonistas de vuestro propio destino” donde en ambos países se ha centrado en mandar mensajes de paz, de esperanza y futuro, para que los jóvenes produzcan cambios, y por el cuidado de las mujeres. Por el encuentro y entendimiento.
Estas son las realidades que viven muchos de nuestros hermanos y tenemos que ser conscientes que como parte del mundo que somos, nos toca poner nuestro granito de arena poniendo también en práctica los valores que nos recordaba Francisco: justicia, paz, esperanza, fraternidad, encuentro, afecto, cercanía, agradecimiento.
“He pensado mucho en ustedes, llevando en el corazón el deseo de encontrarlos, de mirarlos a los ojos, de darles la mano y abrazarlos. Finalmente estoy aquí, junto a los hermanos con los que comparto esta peregrinación de paz, para expresarles toda mi cercanía, todo mi afecto. Estoy con ustedes, sufro por ustedes y con ustedes”, Papa Francisco.
Belén Rodríguez Román
