Company, (o cómo idealizar la vida que no tienes). Por Andrés Rodríguez.
No hay duda, no hay nada mejor para las personas como tener algo… para valorar justo todo lo contrario, y esto ocurre también con la vida en pareja y la soltería; si se está soltero se echa de menos la convivencia, el compartir sueños, metas; y por supuesto si se está en pareja empezamos a valorar, la independencia, y el disfrute del tiempo. Esto es lo que los psicólogos llamamos disonancia cognitiva.
Y, este es precisamente el punto de partida del Musical «Company» que estará en Madrid hasta febrero de 2023.
El protagonista es Robert, o Bobby, como le llaman en confianza, y se enfrenta a su cincuenta cumpleaños, (licencia española para adaptarlo mejor a Banderas, ya que en el original el protagonista cumple 35 añitos).
Para celebrar ese gran momento, su grupo de amigos le organiza una gran fiesta, y es en este contexto en el que podemos ver que Robert es el único soltero.
A través de diversos saltos en el tiempo vamos profundizando en cómo Robert se relaciona con sus amigos, y poco a poco vamos conociendo las particularidades de cada una de las parejas de amigos, donde vemos cómo cada pareja entiende la manera de vivir, así como nos acerca a la manera en que Robert vive sus relaciones amorosas… porque el muchacho sigue de flor en flor…
En el fondo, la obra habla de la ya clásica dicotomía mente y corazón, (qué sabía esa frase que nos recordaba que el corazón tiene razones que la propia razón no entiende), y ante las constantes dudas de Bobby sobre sus relaciones amorosas, sus amigos le ayudan a reflexionar con grandes frases como: «no tengas miedo que no sea perfecto, lo que tienes que temer realmente es que no sea» o «es mejor vivirlo que observarlo». Porque idealizar las relaciones personales es algo que tenemos todos muy integrado.
Esto me lleva a reflexionar, (otra de las bondades del teatro, no se nos olvide), en lo fácil que nos resulta dar consejos sobre las situaciones de los demás, y que quizás lo que nos resulta más complicado es seguir nuestros propios consejos, ya se sabe… en casa del herrero…
Por otro lado, y profundizando un poco más, también habla en cierta manera de la responsabilidad emocional que asumimos cuando decidimos vivir en pareja, y aquí tendríamos para hablar largo y tendido, porque de este tema sí que no nos hablan en ningún lado (Disney, como primer contacto cultural de las relaciones amorosas en occidente, se salta este capítulo), y es en este punto donde empiezan los problemas… la cosificación de las personas, el utilizar a la otra persona para paliar la soledad, el tener una relación basándose en lo que uno quiere sin tener en cuenta al otro… y también porque no, el desechar parejas por no cumplir con la idea que uno tiene en la cabeza sobre lo que cada cual quiere en su relación.
Termino hablando de la obra en sí. Lo primero que llama la atención, y lo que, sin duda, es un auténtico reclamo, es poder ver a una de nuestras estrellas más internacionales en directo, (que no es poco, todo sea dicho de paso) Antonio Banderas sorprende por su buena voz y por su potente directo.
Si a esto le sumamos el ELENCO, (si, con mayúsculas, porque están los mejores intérpretes del creciente género musical del país), y un libreto escrito por uno de los mejores autores del mundo (el señor Stephen Sondheim), tenemos un espectáculo redondo, como no puede ser de otra manera.
Por lo tanto solo puedo decir que si el musical es un género de tu gusto, es un imprescindible, y ya se sabe, siendo época de regalos, podría ser una magnífica opción.
Andrés Rodríguez
