Opinión

Francisco y León

Con la elección del papa León XIV me atrevo a decir que todos hemos pensado en el papa León XIII. Y con toda seguridad también nos ha venido a la mente -a mí me ha ocurrido así- su revolucionaria encíclica Rerum Novarum. Ese imprescindible texto que nos ayuda a comprender cuán necesaria es en la Iglesia la Doctrina Social. Los derechos de los trabajadores y la necesidad de justicia social marcan el ritmo de la Encíclica. Así pues, siguiendo esta lógica, pensar que León XIV ha escogido este nombre mirando a su predecesor del siglo XIX, nos puede dar un pequeño esbozo de perfil del nuevo Obispo de Roma: alguien que, a priori, intentará escuchar y responder a los desafíos de su tiempo. Sin embargo, no sé yo si puede haber otro motivo, además de este que nos ha venido a la cabeza, para que tengamos un papa llamado León.

Estudiando algo sobre la espiritualidad franciscana -para un trabajo que no viene al caso- me he encontrado con la hermosa historia de amistad entre Francisco de Asís y Fray León. Al parecer, según cuentan las florecillas, este fray León fue uno de los primeros seguidores del poverello de Asís. Y entre ellos surgió una profunda admiración e intensa amistad. Fray León descubrió en San Francisco un modelo a seguir. Y Francisco descubrió en León alguien dispuesto a aprender. Cuando a este fraile, según cuentan las mismas florecillas, le llegaban momentos duda e inseguridad, la sola presencia de Francisco y su capacidad para inspirar le levantaba el ánimo. Una carta que San Francisco le escribe a Fray León comienza de la siguiente forma: «Te hablo, hijo mío, como una madre» (San Francisco de Asís, Escritos, Biografía y textos, BAC, 1978, p. 73). Al leer sobre estos primeros momentos de la espiritualidad franciscana, y yendo más allá de florecillas e historias, he descubierto que la amistad entre Francisco y León subraya la importancia del apoyo mutuo y la confianza en la búsqueda que ambos tenían de un propósito común.

Así las cosas, sabemos que el anterior Papa, Francisco, escogió ese nombre por el fundador de la Orden Franciscana. Que aquel mensaje del ya fallecido cardenal Hummes el día de su elección, «no te olvides de los pobres», fue clave para tomar la decisión. El agustino Robert Prevost fue creado cardenal por el papa Francisco el 30 de septiembre de 2023, y el 8 de mayo de 2025, para ser Obispo de Roma, elige el nombre de León. ¿Ha sido el papa Francisco el maestro del papa León? ¿Podemos ver en nuestros días que detrás de los nombres de Francisco y León, mutatis mutandis, se halla una historia de amistad que puede ser faro de inspiración para quienes buscamos vivir en armonía con los demás, con la creación… con Dios? Lo iremos descubriendo. Mientras tanto, recemos por el Papa.

Fray Ángel Fariña, OP