La celebración blanca
Hoy muchos estarán con resaca del finde tras la celebración blanca. Fin de semana de alegría para muchos, de preparación para la celebración, de gente en las calles, de alegría, de orgullo.
En la ciudad de Madrid también se concentraba una gran fiesta en torno al equipo de fútbol, pero incluso en la celebración futbolística, los jóvenes deportistas y el cuerpo técnico mostraron quién era realmente El importante ese día. La visita a la Catedral de la Almudena fue la primera parada que el equipo hizo, una parada de agradecimiento y de mostrar que aunque veamos un cuerpo, un trabajo físico, una apariencia, Dios es el actúa en nosotros.
Un ejemplo este, que aunque en ocasiones veamos como las sociedades “modernas” dejan a un lado a Dios, y lo que ello conlleva (desesperanza, pérdida de sentido, violencia, luchas), Dios sigue presente y queremos estar junto a Él. Los jóvenes futbolistas, referentes para muchos niños y jóvenes, mostraron como el éxito lleva consigo trabajo y esfuerzo, pero también, unas dosis de humildad, en la que el protagonista principal es Dios.
En el día de ayer celebrábamos el día del Corpus Christi. Día en que las calles de numerosas ciudades y pueblos, se engalanaron con los mejores trajes, perfumes y adornos. Día de procesión y de admirar bajo la Forma consagrada, el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Día de mostrar la importancia de la entrega y la presencia de Dios en nuestra vida. Toda una celebración blanca, de pureza, alegría y esperanza. Que tras este finde de fiesta, sigamos poniendo en el centro a Dios, y vivamos con felicidad y confianza, sabiendo que se hace presente en cuerpo y actúa en nosotros.
Belén Rodríguez Román
