Solidaridad

De hermano a hermano

“De parte de María, Fernando, Alfredo y toda la comunidad, gracias por acordaros de ellos y hacer posible que el proyecto de reconstrucción de sus casas tras el temporal se llevara a cabo”.

Esto nos decía el Padre a los fieles que asistíamos a la misa de doce. Parecía una simple frase la que decía el sacerdote misionero de visita en Madrid cuando explicaba a dónde había ido la  colecta de la parroquia, pero la forma de decirlo…era diferente. Hacer referencia a personas concretas, con un nombre, una vida, una historia, un realidad no era un simple “dinero- proyecto” sino, un compartir sentido de “hermano- hermano”.

Aunque no se hagan virales, no formen parte de las noticias que nos bombardean los medios de comunicación, son muchos los proyectos que se están llevando a cabo para ayudar a diferentes grupos y personas que pasan por momentos de dificultad y/o sufren injusticias en el mundo. Son muchas las personas que están siendo acompañadas, luchando para salir adelante a nivel económico, profesional, personal. Muchas personas capaces de escuchar las necesidades de los demás, de analizar la realidad y  ponerse en acción. Personas que dedican tiempo y trabajo para que el mundo cambie y vaya mejor. Y muchas también las que colaboran para que esto se pueda llevar a cabo, a través de aportaciones económicas, de tiempo dedicado a los demás, de hacer lo que esté en sus manos para que la vida de otras personas mejore.

Toda esta cadena humana es importante, real y también, una obligación como cristianos. Ser agradecidos con el don de la vida pero también colaborar para hacer más agradable la vida de lo demás, es responsabilidad de todos. En el mes de octubre la Iglesia celebra el mes de las Misiones, tiempo para reconocer la labor que realizan tantísimas personas que han dejado todo para dedicarse por entero a los demás, pero también para reflexionar cuál es nuestra misión en el mundo. El Señor nos ha “encargado” a cada uno una misión, una que parte de su amor hacía nosotros, pero que solo reconociéndola y trasmitiéndola a los demás conseguiremos  un mundo de amor. ¿Te unes al proyecto?

Belén Rodríguez