Un poco de autocrítica, por favor
Vivimos en una sociedad dónde hacemos grandes esfuerzos por quedar bien delante de otros, por tener una “imagen” y muchas veces se nos olvida eso de ser auténticos y sacar lo mejor de nosotros mismos.
“Vemos la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el nuestro”. Criticamos mucho a otros, y muchas veces de forma poco constructiva, y se nos olvida mirar hacia adentro y ver qué podemos mejorar nosotros. Reconocer nuestros errores, es el primer paso para cambiar y ser mejores.
La cuaresma es una nueva oportunidad para sacar brillo a nuestros dones y ponerlos al servicio de la comunidad, pulir nuestros defectos, limar asperezas con otros, abrir la puerta de nuestro corazón a los más vulnerables y poner a Dios en el centro de nuestra vida con la oración.
No dejes que pasen de largo estos 40 días, ¿qué cambiarías de ti?, ¿por qué? y ¿cómo lo harías?
Belén Sánchez
