¿Cómo esperas cuando esperas?
Estamos al final de la cuaresma, ese periodo de tiempo que nos permite prepararnos para vivir una de las semanas más importantes para los cristianos: la Semana Santa. Pero, ¿cómo esperas cuando esperas vivir algo importante?
En nuestro día a día pasamos por momentos en los que la espera tiene un papel protagonista. Esperamos esa llamada de un posible trabajo nuevo, el resultado de una prueba médica, la nota de un examen o ese whatsapp de alguien que te importa y se hace de rogar. Sin embargo, el cómo esperamos hace que ese tiempo sea totalmente diferente.
Siempre vamos a tener dos opciones para afrontar ese tiempo de espera: vivir desde la ansiedad, los miedos y las inseguridades o, por el contrario, afrontarlo desde la esperanza y la confianza.
Cuando miramos la figura de Jesús, y vemos cómo afrontó desde el principio el final de su vida, podemos afirmar que, pese al miedo por lo que venía, tenía plena confianza en el Padre. Ese ponerse en sus manos, sabiendo el sentido que tenía todo lo que estaba viviendo, supuso para nosotros un aprendizaje del cómo hemos de afrontar esos tiempos de espera e incertidumbre.
No es fácil confiar, nunca lo ha sido, pero esperar con esperanza, implica ponerse en manos de Dios, tener fe en que algo bueno está por llegar. Cobran sentido las últimas palabras de Jesús en la Cruz “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Ya está hecho. Cerramos los ojos. Nos dejamos llevar, y confiamos.
Y tú, ¿cómo esperas cuando esperas?
Ángela I. Burguet Marimón
