LIBRES. Duc in altum
Empieza de una manera maravillosa esta película, un hombre vestido con hábito claro, de tela ligera, del cual no se conoce su identidad, camina sobre la suave arena hacia el precioso mar. “Duc in altum” (remar mar adentro).
Nos adentramos por la naturaleza, por caminos llenos de árboles, donde reina el silencio, los sonidos de los pájaros, el agua, la brisa y una campana, cánticos y rezos que nos llevan al encuentro. Un parar y descubrir. Fuera del ajetreado ritmo de vida de las ciudades, nos disponemos a conocer las vidas de hombres y mujeres cuya misión va dirigida al encuentro pleno con Dios. A través del recorrido por 12 conventos de clausura descubrimos no solo un estilo de vida muchas veces desconocido, sino los testimonios de fe que nos ayudarán a descubrir a Dios.
Vamos conociendo el camino de cada uno de los personajes de esta maravillosa película, su historia de vida y de conversión. Nos muestra la parte humana, nos acerca a la realidad, a sus vidas como la de cualquiera de nosotros y desde la cercanía, nos enseñan que les llevó allí.
Una vez ya en sus conventos, nos muestran como a través de la oración, el encuentro personal, la comunidad, el presente, el contacto con la naturaleza, desde la libertad, la entrega y el amor van descubriendo la Verdad. Pero una verdad que como decía uno de los monjes “mi felicidad pasa por la cruz”, por el sufrimiento, por la muerte, el dolor, la enfermedad, las injusticias. Pero “Dios estaba acompañando a su hijo en la cruz”, “está presente en la mujer maltratada, en el pobre, el enfermo” el descubrir a ese Dios que nos ama, que nunca abandona, nos hace vivir con esperanza. Y nos hace vivir agradecidos, “estamos llenos de milagros” decía uno de los monjes más simpáticos. Agradecidos con los dones que nos ha dado, con la naturaleza, los hermanos… Y en ese ser agradecidos con la vida que Dios nos ha dado, queremos descubrir que misión quiere para nosotros. Una de las hermanas, concluía: «Ser buena persona es florecer donde Dios te ha plantado, poco a poco, entregarse… florecer es dar la vida».
Muy recomendable ver la película “Libres”, que se estrenó el viernes 21 en cines, para conocer la vida contemplativa pero también para descubrir a Dios en nuestras propias vidas con “el aire fresco” que nos proporciona la vida de tantos hermanos y hermanas dedicados a la oración. Una de las hermanas decía, no solo con sus palabras sino con su agradable gesto de paz y alegría: «Somos como esas zonas verdes de las ciudades, que no hacen nada… pero que son imprescindibles. Somos los hitos que indican el camino hacia Dios.”
Belén Rodríguez Román
